Con buena conexión con la ciudad de Valencia por carretera (V-21 y AP7) y mediante la Línea 3 de Metro, Albalat del Sorells es un municipio de poco más de 4.000 habitantes enclavado entre huertas y con un pasado que destila aires de nobleza que se pueden respirar aún en algunas de sus construcciones más emblemáticas.

Lo que hoy es Albalat del Sorells tiene su origen es un antiguo rahal andalusí conquistado por el Rey Jaime I, que repartió sus tierras entre diferentes familias. A partir de ese momento histórico, las distintas sucesiones y compras de los terrenos ligaron la historia de Albalat con el nombre de algunas de las más importantes familias de la nobleza valenciana. Una de ellas fue la de los March, cuyo último propietario, Jaume March, fue el abuelo del gran poeta medieval Ausiàs March. Otra, la de los Codinats, cuya vinculación con el municipio fue tal y tan larga que éste recibió durante algún tiempo el nombre de Albalat d’en Codinats. Por último, entre otras, cabe destacar por su importancia la de los Sorell. No en vano, fue precisamente en 1626, durante el gobierno de Jaume Sorell I Boïl, cuando el Rey Felipe IV concedió al señorío de Albalat dels Sorells el título de condado que mantiene en la actualidad y que, tras una infinita serie de sucesiones, hoy ostenta la condesa Federica Vallés Huesca.

Así que sí, visitar Albalat del Sorells es viajar en la historia, adentrarse en un terreno nobiliario de conquistas y reconquistas cuyo resultado es el municipio de la actualidad; un pueblo ligado a su pasado, pero a su vez moderno y dinámico, como demuestra su proyecto Albalat 0,0, que lo convierte en un ejemplo paradigmático a nivel autonómico de apuesta por las energías limpias.

 

Los imprescindibles de Albalat del Sorells

 

1. El Palacio Condal de Albalat

Bien de Interés Cultural desde 1985, el Palacio Condal de Albalat, hoy sede del Ayuntamiento local, es junto al Castillo de Alacuás el edificio señorial más importante y uno de los mejor conservados de la Huerta de Valencia. Visitable su interior bajo petición, este castillo es el resultado de una larga evolución arquitectónica que empezó con la familia March en el siglo xv y que no ha detenido hasta la actualidad. Más de cinco siglos de historia recorren por tanto los interiores de este edificio del gótico catalán en cuyo subsuelo, según cuenta una leyenda transferida de generación en generación, habría unos pasillos que se utilizaban para huir en caso de asedio y que tenían su salida cerca del molino, 400 metros más arriba del casco urbano. Según cuentan algunos vecinos mayores que contaban otros vecinos mayores, en mitad del camino hacia el molino podía verse hace no tanto una losa de rodeno que cubría la salida de este pasillo secreto. De momento, sin embargo, estos hechos pertenecen únicamente a la leyenda popular. Ni se ha encontrado la losa, ni se ha dado con los pasillos subterráneos, aunque desde el ayuntamiento aseguran con ironía que los siguen buscando.

Palacio Condal. Sede ayuntamiento Albalat

 

2.Ruta del Molino de Albalat

Sin necesidad de ir huyendo por túneles secretos, otro de los atractivos de Albalat del Sorells es el paseo entre huertas que, precisamente, une al núcleo urbano con el Molino de Albalat y la acequia mayor de la que nacen todas las acequias que riegan las huertas del término municipal. El Molino de Albalat es una preciosa Alquería de origen bajomedieval (siglos XIII-XIV), aunque la primera referencia histórica al mismo que se conserva es bastante posterior, de 1658. Por información oral, se sabe que el Molino siguió funcionando hasta medios del siglo XX y que posteriormente fue utilizado como granja para la cría de animales hasta que en la década del 2000 fue rehabilitado como vivienda privada. En el interior de esta vivienda, lógicamente, ya no quedan restos de la antigua maquinaria, pero sí se conserva la parte hidráulica subterránea del antiguo molino.

Ruta del Molino de Albalat

 

3. Iglesia de los Santos Reyes

La Iglesia de los Santos Reyes de Albalat dels Sorells es una construcción de indudable interés artístico, alzada, como otros templos de la Huerta de Valencia, en el siglo XVIII. Originariamente de estilo barroco, sólo la portada, junto con la decoración interior de la cúpula y las conchas, mantiene ese estilo originario, ya que la nave adoptó posteriormente el estilo neoclásico con motivos rococós. Según los pocos datos documentales que se conservan, las obras de la Iglesia debieron contar con el patrocinio y la financiación del conde de Albalat de la época, José Torán y Jurel. Eso explicaría la presencia de su escudo de armas en la portada, en las conchas de la cúpula y en el frontón del antiguo retablo mayor. Es más, aquí un dato para curiosos: hay un retrato de cuerpo entero del conde, mirando hacia abajo, en una de las conchas de la cúpula. ¿Te animas a encontrarlo?

Iglesia de los Santos Reyes de Albalat

 

4. Parques y zonas verdes

Albalat del Sorells cuenta con un gran número de parques y zonas verdes y ajardinadas, lo que lo convierte en un destino ideal para disfrutar en familia e intercalar visitas culturales con momentos para el esparcimiento y la diversión. Entre ellos destacan el Parque Hort del Conde, un gran espacio verde que rodea el palacio condal y que, como su nombre indica, se extiende por los terrenos que constituían el huerto amurallado y particular de los nobles; el Parque de los paelleros, un inmenso espacio completamente cerrado, muy seguro y que, además, como era de esperar teniendo en cuenta su denominación, cuenta con una instalación para preparar paellas. Y, por último, el Parque Lineal, situado al este de la población y que a lo largo de un kilómetro de longitud cierra el pueblo y hace de barrera con la carretera CV-300.

 

5. Almuerzos y “Cocas Cristina”

Como en todos los municipios de la mancomunitat del Carraixet, la cultura del almuerzo está muy extendida en esta localidad de la huerta. En cualquiera de los bares y restaurantes de Albalat dels Sorells se puede disfrutar de esta costumbre tan valenciana.
Aunque si por algo es conocido el municipio es por las Cocas Cristina que se pueden adquirir en sus hornos y pastelerías como el Forn Jorge Marco Bayarri o el Forn de Ilu. La Coca Cristina es un dulce típico valenciano, concretamente de l’Horta Nord, hecho con huevos, azúcar, almendra molida y ralladura de limón. En Albalat dels Sorells tienen una sana y tradicional rivalidad con Foios, el pueblo vecino, para ver en cuál de los dos municipios se hacen las mejores cocas Cristina. Si la pruebas en los dos sitios, cosa a la que te invitamos encarecidamente para el disfrute de tu paladar, queremos conocer tu opinión.

Cocas Cristina. Tradicional de Albalat
Imagen cedida por Valencia Culture Magazine