Esta semana cerramos nuestro recorrido turístico por los municipios de Turisme Carraixet paseando por los imprescindibles de Alfara de Patriarca. Pese a su pequeño tamaño (1,98 km² y alrededor de 3.300 habitantes) este municipio mezcla en sus dominios la cultura de la huerta y la vida universitaria (a través del campus de la Universidad CEU Cardenal Herrera) con un gran legado histórico, arquitectónico y monumental que ha ido tomando forma desde los orígenes del pueblo, que se hallan en una alquería musulmana formada por dos únicas casas.

La referencia al patrimonio arquitectónico no es baladí. Alfara del Patriarca encierra en sus calles varios tesoros declarados Bienes de Interés Cultural, como el Palacio de la Señoría y la Casa de la Sirena, y otras edificaciones declaradas como Bienes de Interés Local, entre ellas el Convento de San Diego o el “El teatret”. Sin embargo, más allá de los grandes monumentos, algo que suele llamar la atención de los visitantes son las tres antiguas chimeneas que forman parte del paisaje del pueblo y que son supervivientes de la rica industria tradicional de ladrillos y de la introducción a principios del s. XX de los hornos “Hoffman”. Tal fue la importancia de esta industria para el municipio que incluso durante algún tiempo el pueblo llegó a llamarse Alfara dels Rajolers. A finales del siglo XVIII en Alfara había documentadas seis ladrilleras, aunque su época dorada se podría situar entre finales del siglo XIX y principios del siglo XX. Durante ese tiempo, arquitectos como Rafael Guastavino o Rafael Moneo usaron los ladrillos de Alfara del Patriarca como elemento básico de sus obras arquitectónicas y hoy en día se pueden seguir encontrando ladrillos de las fábricas ladrilleras de Alfara del Patriarca en lugares emblemáticos como la Estación de Atocha, el Congreso de los Diputados, en la reconocible Finca Roja de Valencia o en el antiguo Hospital la Fe.

Alfara del Patriarca, situada en el margen derecho del barranco del Carraixet, regada por la Acequia Real de Moncada y haciendo frontera con las poblaciones de Moncada, Foios, Vinalesa y con las pedanías de Carpesa y Benifaraig, está perfectamente conectada con Valencia a través de carretera, de dos paradas de la línea 1 del metro (Moncada-Alfara y Seminario CEU) y de la línea 26 de autobús que parte desde la glorieta de la Puerta del Mar.

Así que no hay excusa para no perderse por sus calles plagadas de historia, que además están señalizadas con carteles con códigos QR en las edificaciones más emblemáticas, con el fin de dar a conocer a los visitantes la historia y las características más importantes de cada uno de sus atractivos turísticos. ¿Nos acompañáis?

 

Los imprescindibles de Alfara del Patriarca

 

1. Palacio de la Señoría

Una de las familias a las que históricamente perteneció el señorío de Alfara fueron los Cruïlles, que iniciaron la construcción de este precioso palacio. Según cuenta la tradición, en su interior pernoctaba el filósofo, predicador y Santo Patrón de Valencia San Vicente Ferrer cuando iba a predicar por la huerta y el señorío de Alfara pertenecía a su hermano, Bonifacio Ferrer. De hecho, en la planta noble del palacio destaca la capilla de San Vicente Ferrer, un pequeño espacio cuadrangular cubierto con un techo de placas de cerámica y vigas de madera con decoración vegetal. En la parte superior de tres de los muros puede leerse la leyenda que siempre acompañó y sigue acompañando a la figura del santo: Timete Deum et date illi honorem, quia vennit hora iudicii eius (Temed a Dios y dadle su gloria, porque llegará la hora de su juicio). Por otra de las inscripciones que puede leerse en la habitación y en la que pone BEATO VICENTE, se considera que el espacio fue creado antes de 1455, año de la canonización de San Vicente Ferrer.

Actualmente el Palacio de la Señoría se abre al público para la celebración de exposiciones temporales, presentaciones culturales y bodas civiles; y está en proyecto la adecuación del espacio para albergar las instalaciones del Ayuntamiento, que en la actualidad tiene su sede justo al lado, en un edificio de fachada neogótica, que el arquitecto Antoni Gómez Davó construyó en 1918 como casa del doctor Navarro, y que luce en perfecta armonía con el palacio señorial.

Palacio de la Señoría de Alfara. Turismo del Carraixet

2. Iglesia de San Bartolomé y Convento de San Diego

En la misma plaza del Palacio de la Señoría y el edificio del Ayuntamiento destaca también la Iglesia de San Bartolomé, construida sobre el solar del antiguo templo gótico. De época barroca, la documentación que ha pervivido al paso del tiempo permite situar la construcción del campanario alrededor del año 1667, mientras que la fachada data de 1725. De su interior destacan los azulejos de final del siglo XVIII del zócalo de la capilla de san Antonio de Padua, en los que se representan los milagros de la predicación a los peces y el asno arrodillado ante la custodia.

Pero si hay una construcción religiosa tan atractiva como desconocida en Alfara del Patriarca ese es el antiguo Convento de San Diego, situado a las afueras del municipio, en el camino de Carpesa, justo antes de llegar a la Almàssera. Fundado en 1599 sobre una alquería junto a la acequia de Moncada, el convento perteneció a la orden de franciscanos observantes. Hoy quedan en pie la iglesia y el claustro y, a pesar de que el templo ha sufrido varios incendios y perdió la decoración, la construcción sigue conservándose en buen estado. Después de la desamortización del siglo XIX, el edificio religioso y el huerto cerrado que lo rodeaba alojaron durante 150 años una fábrica de fósforos. Por ello, sin miedo a equivocarnos, podemos decir que el convento de Alfara es el gran desconocido entre los monumentos de la Huerta Norte, ya que pocos vecinos del pueblo y de la comarca, excepto quienes trabajaron en la fábrica de fósforos, han estado en su interior. Del convento lo primero que llama la atención del visitante es el campanario de ladrillo. De hecho, todo el edificio está construido con ladrillos, salvo la base de sillares de piedra del campanario.

Iglesia de San Bartolomé de Alfara. Turismo del Carraixet

3. Casa de la Sirena

La importancia de esta espectacular alquería nobiliaria situada en el extremo sudoeste del municipio radica en el hecho de que es una de las pocas alquerías del siglo XVI que se conservan en pie, ya que la mayoría son de siglos posteriores. Su nombre, tan popular y hasta cierto punto literario, se explica porque sobre la portada renacentista del edificio, haciendo de pretil del ventanal, estaba fijado en mármol el escudo nobiliario de los señores de la casa, rodeado por una sirena, una especie de serpiente con cabeza de mujer. Además de la portada, del exterior del edificio destaca la torre lateral, posiblemente un edificio de vigía y defensa más antiguo, con talud en la base y tejado azul a cuatro aguas, y la galería de ventanas que corona el piso superior. En su interior se conservan el huerto cerrado y los restos del jardín. La Casa de la Sirena fue sometida a reformas durante los siglos XVIII y XIX y la Conselleria de Cultura también realizó obras de consolidación antes de declararla en 2004 Bien de Interés Cultural.

Casa de la Sirena de Alfara. Turismo del Carraixet

4. Molino y huerta

De origen medieval, el molino de Alfara del Patriarca se dedicó históricamente a la harina hasta que en el siglo XIX se diversificó su uso y se dedicó parte de la producción al arroz. En los años ’60 la industria construyó unos silos para su almacenaje, la parte más visible por su altura. Más tarde, sin embargo, el molino fue ampliado de forma considerable y volvió a sus orígenes al convertirse en una gran industria harinera. La arquitectura del molino, hoy en desuso, es moderna debido a su ampliación, que no obstante mantuvo el pequeño edificio del viejo molino. Situado a las afueras del municipio, sobre la acequia de Moncada (de la que obtenía su fuerza motriz), en pleno camino de Vinalesa y muy cerca del barranco del Carraixet, el molino es un buen punto de partida para que los amantes del turismo y el cicloturismo se dejen seducir por los caminos de la huerta que rodean al término municipal.

Molino de Alfara. Turismo del Carraixet

5. Hornos y dulces tradicionales

Alfara del Patriarca cuenta con una gran tradición de pan y dulces. No en vano, pese a su pequeño tamaño, durante mucho de tiempo se pudieron encontrar en sus calles hasta cinco hornos. En la actualidad quedan dos de ellos y un despacho de pan: el Forn Germans Sanfelix ha recibido incluso varios premios del Gremio de Panaderos por sus famosas monas de Pascua. Entre sus productos también son muy reconocidas las cocas escudellades, el ‘rotllets de encaro’, ‘les paciències’ y las cocas Cristina. El Forn Tradicional Dolços Anpa, por su parte, es conocido por su ‘pasteló’ de almendra y merengue y por sus deliciosas empanadas de tomate. Este horno cuenta además con cafetería para poder disfrutar de sus productos sin abandonar sus instalaciones. Por último, el despatx de pà Esther, antiguo horno de Farretes, es conocido por sus cocas de sal y sus pastelillos de boniato o ‘almendraos’, y los fines de semana dispone también por encargo de pan realizado en horno moruno, un tipo de horno de leña tradicional herencia del pasado musulmán.