Bonrepòs i Mirambell, como su nombre indica, es un municipio compuesto por dos núcleos de población. El origen de ambos núcleos se encuentra en dos alquerías andalusís que fueron tomadas por Jaume I en 1237, durante su campaña de conquista de València. Según los datos históricos contrastados, lo que hoy es Bonrepòs se conocía como Carraixet hasta que, en el siglo XV, unos de los muchos señores que se repartieron estas tierras, los Civera, le cambiaron el nombre por el actual, seguramente, según se cuenta, por su devoción por la Mare de Déu de la Llet, también conocida como la Virgen del Bonrepòs.

Mirambell, por su parte, tiene su origen oficial en una morería fundada por el señor de Bonrepòs Francesc de Menaguerra a mediados del siglo XV. Los ecos de ese origen morisco se mantienen en el trazado urbano de la Mirambell de hoy, en el que es sin duda uno de los grandes atractivos turísticos de un municipio rodeado de extensas huertas y que vive de cara al barranco del Carraixet. ¿Os animáis a conocer sus imprescindibles?

 

Los imprescindibles de Bonrepòs i Mirambell

1. Mirambell

Como decimos, el núcleo de población de Mirambell es uno de los grandes atractivos del municipio. Su herencia morisca se traduce en un conjunto de calles estrechas, sinuosas y laberínticas, ideales para andar sin un objetivo concreto más que el de disfrutar de la belleza de su entramado urbano. Es Mirambell un viaje a la historia, un barrio para flâneurs, para quienes disfrutan del callejeo sin rumbo, para quienes andan con la mente abierta, dispuesta siempre a dejarse seducir por los encantos que le salen al paso. Y en Mirambell son muchos. Os lo aseguramos.

 

2. Ermita de Sant Joan

Sin abandonar Mirambell, en pleno centro de este núcleo de población, se encuentra la hermosa Ermita de Sant Joan, una pequeña iglesia de una sola nave que data de 1685. Su construcción se produjo sobre los escombros de la antigua Mezquita árabe del siglo XV, lo que explica su orientación sudeste, típica de las mezquitas de Al-Andalus.Ermita de Sant Joan (San Juan) en Mirambell

3. Iglesia de Nuestra Señora del Pilar

En la Calle Mayor del núcleo de Bonrepòs se encuentra otra de las joyas histórico-arquitectónicas de Bonrepòs i Mirambell, la Iglesia de Nuestra Señora del Pilar. Se trata de un edificio de planta rectangular, de una sola nave y con torre campanario, en el que brilla un estilo arquitectónico próximo al barroco levantino. La Iglesia, cuya construcción se alargó durante más de dos décadas (1755-1784), sustituyó a otro templo cristiano más antiguo, inaugurada en 1582 junto a los muros de lo que fue el Castillo del Bonrepòs.

Iglesias de la Madre de Dios del PIlar enMirambell

4. El Barranco del Carraixet

El barranco del Carraixet es historia. No en vano, Jaume I el conquistador ya se refirió a él en el Llibre del feits al tratar la batalla del Puig como el “río Seco”. Con el nacimiento situado en la localidad de Gátova, este barranco recoge agua de la vertiente sur de la Sierra Calderona y la desplaza hasta su desembocadura en el Mar Mediterráneo a la altura de Alboraya.

En su recorrido, el barranco pasa por múltiples municipios de la Comunidad Valenciana, pero seguramente ninguno viva tan de cara a él como Bonrepòs y Mirambell. No en vano, el anillo verde de Valencia, con conexión desde Moncada, discurre por el propio barranco y cruza el núcleo de Mirambell para seguir su trazado por el medio de la huerta camino a Meliana. Ese anillo verde, junto a los caminos que discurren entre las huertas de origen andalusí (de formas irregulares y sin rectas), es precisamente otro de los atractivos del municipio, una ventana abierta a la naturaleza para amantes del senderismo y el cicloturismo.

5. Hornos con historia

Si por algo destacan los municipios que forman parte de Turisme Carraixet es por su gastronomía de kilómetro cero. Dentro de esa oferta gastronómica tienen un peso muy importante los hornos tradicionales. En Bonrepòs i Mirambell los visitantes tienen una parada obligatoria en el Forn Sant Josep, un horno con más de 100 años de historia (fue fundado en el año 1900) y donde se pueden degustar algunas de las creaciones más típicas de la zona, como la Coca con sal. Este clásico de la gastronomía de la región, que se prepara desde los orígenes del horno, se realiza siguiendo un método único y muy particular, que hunde sus raíces en la historia. Uno no puede irse de Bonrepòs i Mirambell sin probar esta coca, así como los otros productos estrella de un horno que ha sabido combinar tradición y modernidad para ofrecer a sus clientes una gran variedad de productos de calidad de panadería, bollería y repostería.

También entre los hornos, visita obligada al Forn Córcera que destaca por sus deliciosas ensaimadas mallorquinas y por sus tradicionales pastelitos de boniato. Y para los amantes de la buena carne, imprescindible el paso por la Carnicería Guanter, próxima a la Iglesia, reconocida por su sabroso embutido casero y por su gran variedad de hamburguesas hechas artesanalmente.

Ensaimada horno tradicional Forn Córcera en Mirambell