Con una población de casi 7.500 habitantes, Almàssera es un municipio teñido de verde situado en el norte de la ciudad de València, en la margen izquierda del barranco del Carraixet y limitando con los municipios de Bonrepós i Mirambell, Meliana, Tavernes Blanques y Alboraya. Como buen municipio de la Comarca del Carraixet, Almàssera se encuentra rodeado de huertas, que constituyen una parte tan importante del paisaje como de la economía local.

El origen de Almàssera se encuentra en una antigua alquería andalusí que Jaime I dio el 9 de junio de 1238 al obispo de Huesca, don Vidal de Canylles. Desde entonces, durante siglos y siglos, las alquerías sobre las que se fundó el municipio pasaron por diversas manos hasta conformar la Almàssera de hoy, un municipio que conjuga a la perfección tradición y modernidad, que no ha perdido su apego a la Huerta, y que se encuentra perfectamente conectado con Valencia y los municipios del entorno por carretera, transporte público (Línea 3 del Metro) y vías verdes y carriles para ciclistas. Y es que, tanto el carril bici de la vía Churra (València-Puçol), como la ruta del Camins del Carraixet y el Anillo Verde metropolitano que rodea la ciudad de València pasan por sus dominios, por unas calles y huertos repletos de historia y tradición que os invitamos a visitar.

 

Los seis imprescindibles de Almàssera

 

1. Plaza Mayor y arquitectura popular de ámbito rural

La Plaza Mayor de Almàssera es un espacio casi rectangular que destaca por la belleza de sus edificios, pertenecientes a diferentes épocas y estilos, lo que convierte al conjunto en un espectacular retablo de estilos arquitectónicos. En los límites de la Plaza Mayor, constituida en su última remodelación como un espacio peatonal para la confluencia de todas las generaciones, se dan cita edificios emblemáticos, muchos de ellos de uso público, como la Iglesia (de la que hablaremos a continuación), la Biblioteca Municipal, el Centro Cultural, el Ayuntamiento, el Casino o las Casas de Llopis. Estas últimas, las Casas de Llopis, son dos construcciones modernistas, con fachada decorada en su totalidad con baldosas de la fábrica Nolla de Meliana cuya disposición forma un precioso mosaico con representaciones de figuras femeninas danzando.

Azulejos de Casa LLopis

Sin embargo, la riqueza arquitectónica de Almàssera va mucho más allá de la Plaza Mayor. Dentro de los límites de la zona residencial, en la Plaza Giner, podemos encontrar la «Casa Tender», con una fachada alicatada con baldosas cerámicas biseladas de color verde oscuro, y un portalón de madera de mobila decorada con motivos modernistas. En la calle Colón y en la Calle Reino de València, por su parte, el visitante puede encontrar numerosas viviendas de estética ecléctica, pseudo barroca o de tendencia Art déco que dejan con la boca abierta.

La huerta, por último, no es ajena a este poderío arquitectónico y muchas alquerías y edificaciones constituyen una importante aproximación a la vida pasada de los habitantes del municipio. Ejemplos de estas construcciones emblemáticas son la «Casa Aureli», de finales del siglo XVIII, la «Casa Donís», en la partida de Meliana, la «Casa Quelo», en la partida de Mar, o la «Casa Hurtado Marí», con una fachada de cerámica azul y verde muy popular en los años 30 del pasado siglo.

 

2. Iglesia del Santísimo Sacramento

Ubicada en plena Plaza Mayor, la iglesia del Santísimo Sacramento es una construcción del siglo XVIII con fachada de baldosa, dos torres con campanario, tres naves y crucero. La iglesia actual se empezó a construir en 1792 según los planos del arquitecto Vicent Marzó y fue inaugurada en 1875, destacando por la severidad académica y geométrica de sus líneas. En su interior, además de obras del artista local Antoni Cortina Farinós, destaca la conservación de la arqueta de plomo donde, según la tradición, se custodiaban las formas sagradas que dieron origen al conocido como “el Milagro de los Peces”.

La Iglesia actual vino a sustituir el templo anterior, de estilo predominantemente gótico valenciano y construido en 1347 en el lugar que hoy ocupa el Ayuntamiento. De aquella primera Iglesia solo queda la Capilla de Inocencio XI, que fue objeto de una importante restauración en 2006 que le ha devuelto el esplendor al conjunto pictórico, compuesto por obras inspiradas en las del pintor y tratadista de pintura español Acisclo Antonio Palomino de Castro y Velasco.

iglesia santisiimo sacramento de Almassera

3. Cruz Cubierta

Ubicada en la periferia del municipio de Almàssera, aunque en el momento de su construcción la obra marcaba el límite del término de la Ciudad de Valencia, la Cruz Cubierta del Camino de Morvedre o de Carraixet es la más antigua de Valencia y data del siglo XIV, aunque se reformó y decoró durante el siglo XV y posteriormente, de nuevo, en el XX. La construcción escultórica, de estilo gótico, se estructura en cuatro pilares de piedra dispuestos de forma radial y rematados con medias columnas y capiteles góticos. La cubierta, de color azul, es de madera y teja; y la cruz, que se levanta en medio sobre tres gradas octogonales y un pilar prismático, muestra en un lado el Cristo crucificado y al otro a la Virgen María como protectora de las tropas de Jaime I. En el capitel de la cruz, por su parte, se representan escenas de cuatro momentos clave marianos: la Anunciación, la Natividad, la Epifanía y la Ascensión.

Cruz Cubierta del Camino de Morvedre o de Carraixet

4. Museo de l’Horta

El Museo de l’Horta, situada en las antiguas instalaciones del matadero de Almàssera, guarda en su interior una importante colección permanente de etnología agraria de la huerta con el objetivo de conservar parte de la riqueza etnológica local y promover el conocimiento y el aprecio por la huerta como espacio económico y productivo con gran valor cultural, paisajístico y natural.

El Museo de l`Horta, que intenta hacer viajar a las nuevas generaciones hacia la historia de la región, hacia un modo de vida, el agrario, que refleja a la perfección la vida histórica de Almàssera, está dividido en dos secciones claramente diferenciadas. Por un lado, la parte interior, que a su vez se divide en tres zonas: la cocina, el campo y la casa. Por otro, la sección exterior, que se compone de herramientas de uso agrícola, parcelas de cultivo ecológico y plantas mediterráneas y aromáticas. Este de los cultivos es uno de los grandes atractivos del Museo. En las instalaciones dedicadas a ello los asistentes podrán apreciar diferentes tipos de árboles frutales (olivo, manzano, peral, higuera, granado, ciruelo, limonero, naranjo) así como, dependiendo de la época en la que se realice el tour, apreciar cultivos de verano o de invierno, entre ellos el tomate valenciano, el tomate de pera, el pimiento italiano, el pimiento rojo, los girasoles, el maíz, el algodón, la chufa, etc…

Museo de lHorta en Almassera

5. Parques y jardines

Almàssera es un pueblo verde por su privilegiada ubicación entre huertas, pero es que, además, el municipio cuenta con una de las mayores concentraciones de zonas ajardinadas de la comarca, lo que lo convierte en un destino ideal para visitar en familia y con niños pequeños. Ejemplo de esta apuesta por el verde son los parques de las Plazas del Palleter, de los Fueros, de Las Cortes Valencianas, de La Olivereta, de Domingo Cotanda y de Manuel Leonor, así como los jardines del Ventorrillo y de Ausiàs March. Este último jardín sirve de límite entre la zona industrial de Almàssera y el espacio propiamente urbano y destaca por su creatividad y por su contenido estético, con fuentes monumentales, estructuras irregulares y bancos de estilo gaudiniano que, por la sinuosidad de las formas, el colorido y la utilización del trencadís, evocan al parque Güell de Barcelona.

Jardin Ausias de Almassera en el Carraixet

6. Horchata y gastronomía de kilómetro cero

Gastronómicamente, Almàssera, como otros municipios de Turisme Carraixet, destaca por su cocina de calidad y proximidad, representada por restaurantes como «La Lluna de València» i «Les Tendes», situados ambos en el Camino del Mar de Almàssera y que ofrecen, cada uno en su estilo, una cocina honesta, con productos de kilómetro cero y de elaboración cuidadosa y tradicional. En esa tradición, cómo no, brillan con luz propia los arroces como la paella con hígado de buey, el arroz al horno, el arroz caldoso o la paella de bacalao.

Otro de los puntos fuertes gastronómicos de Almàssera es la horchata, convertida hoy en el principal reclamo para los turistas. La horchatería «Subies», fundada en 1959 y que ya va por su tercera generación, ofrece al visitante un producto de calidad, de elaboración artesana a base de chufa cultivada en la huerta de Almàssera entre los meses de abril y octubre. Kilómetro cero a más no poder para una bebida deliciosa perfecta para combinar con los «Amparitos», los fartones caseros, esponjosos y glaseados que son seña de identidad de la casa. ¡No te puedes ir de Almàssera sin probarlos!

Horchata en Subies, Almassera